Kombucha durante el embarazo y la lactancia — Mūn Kombucha

¿Se puede tomar kombucha durante el embarazo y la lactancia?

La recomendación general es evitar la kombucha durante el embarazo y la lactancia. Es una bebida fermentada no pasteurizada, con bacterias vivas y un pequeño contenido alcohólico residual. En estas dos etapas los especialistas suelen recomendar no consumir productos sin pasteurizar y limitar al máximo el alcohol. Aquí te explicamos los 5 factores a considerar y las preguntas más frecuentes.

¿Puedo tomar kombucha si estoy embarazada?

La kombucha tiene 3 propiedades características relevantes para esta cuestión: es probiótica (contiene microorganismos vivos), es digestiva (gracias a esos probióticos y a las enzimas), y se asocia a propiedades depurativas por sus ácidos orgánicos.

Por el conjunto de estas propiedades —especialmente el hecho de que no esté pasteurizada y contenga un pequeño porcentaje de alcohol residual— la recomendación general durante el embarazo es evitarla o, en cualquier caso, consultarlo con tu profesional sanitario antes de incorporarla.

Los 5 puntos a valorar antes de decidir

Si quieres tener toda la información sobre la mesa, estos son los 5 factores a considerar:

1. Teína

La kombucha se elabora fermentando té. El té contiene teína, pero el producto final, tras la fermentación, apenas contiene. Es prácticamente residual: para consumir la misma cantidad de teína que la de un café espresso harían falta unos 100 litros de kombucha. Por este punto el consumo no resulta problemático.

2. Sin pasteurizar

La kombucha auténtica, para conservar sus propiedades, no está pasteurizada. Los profesionales sanitarios suelen recomendar evitar productos no pasteurizados durante la gestación y la lactancia por el riesgo de microorganismos no deseados. Una kombucha elaborada sin seguir estrictamente las normas de seguridad e higiene no debería consumirse en estas etapas. Mūn Kombucha cumple rigurosamente la normativa vigente y dispone de la certificación IFS Food, pero el factor "sin pasteurizar" es el motivo principal de la recomendación general de evitarla.

3. Alcohol residual

Durante la fermentación se produce una pequeña cantidad de alcohol residual. No todas las kombuchas tienen el mismo porcentaje. En el caso de Mūn Kombucha, todas las variedades se mantienen por debajo del 1,2%, por lo que está en la categoría legal de bebidas no alcohólicas. Aún así, durante el embarazo y la lactancia el consenso médico es evitar incluso esa cantidad mínima de alcohol.

4. Azúcar e ingredientes

Una alimentación natural y sin pesticidas es especialmente importante en estas etapas. Pocos ingredientes conocidos, todos naturales, la mínima cantidad de azúcar posible. Mūn Kombucha cumple esos requisitos: ingredientes ecológicos, sin aditivos, con entre 0,1 y 1,8 g de azúcar por 100 ml según la variedad.

5. Efecto sobre el organismo

Los ácidos orgánicos de la kombucha pueden contribuir a la movilización de toxinas del organismo. Una futura madre o una madre lactante tiene que tener en cuenta que estas sustancias pueden pasar al torrente sanguíneo y, por tanto, indirectamente al feto o a la leche materna. Es otro motivo para preferir esperar a después del embarazo y la lactancia.

La decisión final, una vez puesta toda la información sobre la mesa, depende de cada persona y de su profesional sanitario. Si vas a consumirla, hazlo en cantidades muy pequeñas y consultando primero con tu médico.

¿Y durante la lactancia?

Las mismas consideraciones aplican a la lactancia. Si ya consumías kombucha antes del embarazo y la lactancia, y tu cuerpo está habituado, consulta con tu profesional sanitario antes de reincorporarla. Si nunca la habías consumido, mejor esperar a finalizar el período de lactancia para introducirla.

La kombucha como alternativa a los refrescos (después)

Cuando finalice el embarazo y la lactancia, la kombucha puede ser una buena alternativa a los refrescos azucarados. Aporta probióticos y ácidos orgánicos con poca azúcar añadida. Te dejamos las pautas en cómo y cuándo beber kombucha y cuánta tomar al día.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tomar kombucha estando embarazada?

La recomendación general es no consumirla durante el embarazo por dos motivos principales: es una bebida no pasteurizada (con bacterias vivas) y contiene un pequeño porcentaje de alcohol residual. Si quieres tomarla aún así, consulta primero con tu profesional sanitario.

¿Y durante la lactancia?

Misma recomendación que durante el embarazo: mejor evitarla. Si ya eras consumidora habitual antes y quieres reincorporarla, consulta antes con tu médico.

¿Cuánto alcohol tiene la kombucha?

Por debajo del 1,2% de volumen, lo que la sitúa legalmente como bebida no alcohólica. En Mūn Kombucha el contenido se mantiene por debajo del 1%. Aún así, durante embarazo y lactancia se recomienda evitar incluso esa cantidad mínima.

¿Cuánta teína tiene la kombucha?

Muy poca: para consumir la teína de un café espresso necesitarías unos 100 litros de kombucha. Por este punto no hay riesgo significativo.

¿Si bebo kombucha durante la lactancia, le llegará algo al bebé?

Sí, todo lo que consume la madre puede pasar a la leche en mayor o menor medida. Por eso se recomienda evitar productos no pasteurizados y con alcohol durante este periodo.

¿Mūn Kombucha está pasteurizada?

No, no está pasteurizada. Pasteurizarla destruiría los probióticos y las propiedades de la kombucha auténtica. La elaboramos siguiendo el método tradicional y cumpliendo la normativa de seguridad alimentaria IFS Food.

¿Hay alguna variedad de Mūn segura para embarazadas?

No. Por el factor "sin pasteurizar" y el pequeño contenido alcohólico residual, ninguna variedad se recomienda para embarazadas o lactantes. Cuando finalice el embarazo y la lactancia, puedes consultar nuestras contraindicaciones generales.

¿Puedo retomar la kombucha tras el parto?

Sí, una vez finalizada también la lactancia, puedes empezar progresivamente con cantidades pequeñas (100-150 ml diarios). Consulta nuestra guía sobre cuánta tomar al día.

Para después del embarazo y la lactancia

Mūn Kombucha: ingredientes ecológicos, fermentación de un mes, máximo 1,8 g de azúcar por 100 ml. Desde 2015.

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