Verano de 2017. Muy caluroso, para variar. Hacía dos años que habíamos lanzado al mercado nuestras primeras kombuchas. Creamos la bebida de té fermentado que nos hubiera encantado encontrar cuando empezamos a consumirlo. Deliciosa, sí, pero también tremendamente saludable. Con una suave burbuja y con el mínimo azúcar residual. Sin pasteurizar, con ingredientes de primera calidad, naturales y ecológicos y envasada en vidrio, con el azúcar residual más bajo del mercado europeo. Pero… de vez en cuando -¿para qué engañarnos y engañaros?- echábamos de menos una cerveza bien fría.
Hicimos algunas pruebas para conseguir una kombucha tipo cerveza artesanal. Empezamos la formulación con la idea muy clara. El nombre, bastante más complicado. Kombutxabirra, Kombuchabirra, Kombutxabeer, Kombirra, Kombeer… La alimentación paleo, que apuesta por restringir el consumo de cereales, acabó bautizándola. Nacía nuestra Paleobirra. Única, innovadora y pionera en su categoría, revolucionaria.
Con olor, sabor y color de cerveza, con una suave espuma. Nos transportaba hasta nuestras queridas cervezas lámbicas y era ideal para sustituir aquellas cervezas que abandonamos. Sin apenas alcohol (menos de un 1,2%), sin absolutamente ningún cereal. Solo nuestra kombucha de base e infusión de lúpulo. De nuestras 8 variedades, la más baja en azúcar residual: ni más ni menos que 0,20 gramos por cada 100 mililitros de producto.
En estos años de vida, Paleobirra, plenamente consolidada en el sector de las bebidas NoLo, se ha convertido en una de nuestras bebidas más populares. Quién la prueba, alucina y repite, es inevitable. En un vaso largo o una copa bien helada o, porqué no, desde la misma botella, experimentar su sabor único y sus beneficios probióticos es facilísimo.
Después, decidimos ampliar la familia con Paleobirra Lemon. La hermana divertida de Paleobirra es una radler -o cerveza con refresco de limón- totalmente saludable, con zumo de limón e infusión de hierba limón. Una chispa de estevia acaba de hacerla aún más redonda.
Se trata de disfrutar sin limitaciones de la bebida más refrescante del verano, con ingredientes absolutamente naturales y de procedencia ecológica, con solo 0,16 gramos de azúcar por cada 100 ml, manteniendo todos los probióticos y antioxidantes de la kombucha, o, lo que es lo mismo 2 calorías, hasta unas 40 veces menos que las cervezas con limón que se pueden encontrar en tiendas.