El salmorejo cordobés es una crema fría de tomate, pan, ajo y aceite de oliva virgen extra que define la cocina de Córdoba. En esta versión sustituimos el vinagre por Mūn Green Kombucha: aporta la acidez justa y suma fermentos vivos sin tapar el sabor del tomate maduro.
Qué es el salmorejo cordobés
El salmorejo es una de las recetas más reconocibles de Andalucía. A diferencia del gazpacho, lleva pan en mayor proporción y no incluye pepino ni pimiento, lo que le da esa textura densa, anaranjada y aterciopelada. Tradicionalmente se sirve frío con huevo cocido picado y taquitos de jamón ibérico por encima. La receta original de Córdoba es muy concreta: tomate maduro, pan asentado, ajo, aceite de oliva virgen extra, sal y un toque ácido. Aquí ese toque ácido lo aporta el kombucha, en lugar del vinagre habitual.
Ingredientes (4 raciones)
- 1 kg de tomate maduro tipo pera o rama
- 200 g de pan asentado (telera cordobesa o pan de pueblo del día anterior)
- 1 diente de ajo pequeño (medio si no quieres que repita)
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra (preferiblemente picual)
- 30 ml de Mūn Green Kombucha (en lugar de vinagre)
- Sal al gusto (unos 5 g)
- Para acompañar: 2 huevos cocidos y 80 g de jamón ibérico en taquitos
Elaboración paso a paso
- Prepara el tomate. Lava los tomates, retira el pedúnculo y haz un corte en cruz en la base. Escalda 30 segundos en agua hirviendo, pasa a agua con hielo y pélalos. Trocéalos en cuartos.
- Hidrata el pan. Corta el pan en trozos y añádelo al vaso de la batidora junto con el tomate. Deja reposar 5 minutos para que el pan se empape del jugo del tomate. No añadas agua: el tomate maduro tiene la justa.
- Tritura. Añade el ajo y la sal. Bate a velocidad media-alta hasta obtener una crema homogénea, unos 2 minutos. Si tu batidora no es muy potente, pasa después por un colador fino o chino para una textura sedosa.
- Emulsiona con el aceite. Con la batidora en marcha, añade el aceite de oliva virgen extra en hilo fino y constante. La crema debe espesar y aclarar de color, pasando del rojo intenso al naranja característico.
- Añade el Green Kombucha. Incorpora los 30 ml de Mūn Green Kombucha al final, fuera de la batidora, removiendo con una cuchara. Así preservas los fermentos vivos. Prueba y ajusta sal.
- Refrigera. Tapa y guarda en la nevera mínimo 2 horas. El salmorejo gana cuerpo y sabor en frío.
- Sirve. Reparte en cuencos, decora con huevo cocido picado, taquitos de jamón ibérico y un último hilo de aceite de oliva por encima.
Tiempos
- Preparación: 15 minutos
- Refrigeración: 2 horas
- Total: 2 horas y 15 minutos
- Raciones: 4
Por qué Mūn Green Kombucha sustituye al vinagre
El vinagre se usa en el salmorejo tradicional para aportar un punto ácido que equilibre la dulzura del tomate maduro y resalte el aceite. Mūn Green Kombucha hace exactamente lo mismo, pero con matices más limpios: la fermentación natural del té verde con albahaca y matcha da una acidez fina, ligeramente floral, sin el golpe avinagrado que a veces tapa el tomate. Además, al añadirlo al final y en frío, conserva los fermentos vivos del kombucha. La cantidad (30 ml para 1 kg de tomate) es la equivalente al chorrito de vinagre habitual.
Acompañamientos clásicos y alternativas
- Versión tradicional: huevo cocido picado y taquitos de jamón ibérico.
- Más ligero: solo huevo cocido y un hilo de aceite.
- Vegano: sustituye huevo y jamón por taquitos de tofu marinado en pimentón y aceitunas negras picadas.
- Crujiente: picatostes de pan de masa madre tostados con aceite y ajo.
- Marino: ventresca de atún en aceite desmenuzada y huevas de mújol.
Variantes del salmorejo
- Salmorejo sin pan: sustituye el pan por 100 g de almendra cruda molida. Queda más ligero y apto para celíacos (verifica que la almendra sea sin gluten certificada).
- Salmorejo de remolacha: añade 150 g de remolacha cocida al triturado. Color rosa intenso, sabor más dulce.
- Salmorejo de fresas: sustituye 300 g de tomate por fresas. Versión primaveral, muy refrescante.
- Salmorejo blanco (ajoblanco cordobés): sin tomate, con almendra, pan, ajo y aceite. Otra joya andaluza.
- Salmorejo con zanahoria asada: 200 g de zanahoria asada al horno reduce la acidez y aporta dulzor natural.
- Salmorejo picante: añade media guindilla fresca al triturado. Buena pareja con el toque cítrico del Green Kombucha.
Errores comunes
- Tomate poco maduro: es el error número uno. Si el tomate no está rojo y blando, el salmorejo sale ácido y aguado. Compra tomate maduro o déjalo madurar en casa 2-3 días.
- Demasiado ajo: un diente entero puede arrasar el sabor. Mejor empezar con medio y rectificar.
- Poco aceite: el salmorejo necesita emulsionar bien. Menos de 80 ml por kilo de tomate y queda sin cuerpo.
- Añadir agua: el tomate maduro ya tiene suficiente líquido. Añadir agua diluye sabor y color.
- Servir templado: el salmorejo se sirve frío de nevera. Sin reposo, los sabores no se integran.
FAQ
¿Cuánto dura el salmorejo en la nevera?
Bien tapado, hasta 3 días. A partir del segundo día gana cuerpo pero pierde frescor. Mejor consumir en 48 horas.
¿Se puede congelar?
No es recomendable. Al descongelar pierde textura y se separa el aceite. Mejor preparar la cantidad justa.
¿Qué pan es el mejor?
Telera cordobesa o pan de pueblo del día anterior. Evita panes de molde o muy esponjosos: aportan poco cuerpo.
¿Puedo usar otro Mūn Kombucha?
Sí. El Green es el más equilibrado para esta receta por su acidez fina y notas herbales, pero Hibiscus también funciona y da un matiz floral más intenso.
¿Es apto para niños?
Sí. La cantidad de kombucha es muy pequeña (30 ml repartidos en 4 raciones). Si prefieres, omítelo y añade unas gotas de zumo de limón.
¿Cómo lo sirvo en una comida más elaborada?
En vasitos pequeños como aperitivo, con un huevo de codorniz cocido y media tira de jamón. Queda elegante y se come en dos cucharadas.
Otras recetas verificadas con Mūn
- Gazpacho probiótico con Green Kombucha
- Salsa pesto con Green Kombucha
- Mejillones a la marinera con Mūn Kombucha Isotonic
Receta de Equipo Mūn

















