Jengibre, la raíz que puede mejorar tu salud

Jengibre, la raíz que puede mejorar tu salud

El jengibre es una planta originaria de Asia, cuya raíz se ha utilizado durante siglos tanto en la cocina como en la medicina tradicional. Esta raíz, con su sabor intenso y picante, se ha ganado un lugar en la gastronomía de todo el mundo, y es ampliamente utilizada en la preparación de platos dulces y salados, así como de bebidas como el té de jengibre. Pero más allá de su sabor, el jengibre también ha sido valorado por sus propiedades medicinales, utilizándose para aliviar problemas digestivos, inflamatorios y respiratorios, entre otros.

Es una planta de la familia Zingiberaceae, y su nombre científico es Zingiber officinale. Además del jengibre común, existen otras especies de jengibre, como el Zingiber zerumbet o jengibre amargo, el Zingiber mioga o jengibre japonés y el Zingiber montanum o jengibre tailandés. También hay variedades cultivadas en diferentes regiones del mundo, como el jengibre chino, el jengibre africano y el jengibre caribeño, entre otros.

Dónde y cómo se cultiva

El jengibre es una planta tropical que prefiere climas cálidos y húmedos para su cultivo. Aunque su origen se sitúa en el sur de Asia, hoy en día se cultiva en muchos países del mundo, siendo los mayores productores India, China, Indonesia, Tailandia y Nigeria. También se cultiva en países de América Latina como Jamaica, Brasil, Colombia y México. La planta del jengibre crece en terrenos bien drenados y ricos en nutrientes, y necesita una buena cantidad de agua y luz solar para prosperar. En algunas regiones, se cultiva en invernaderos para controlar las condiciones ambientales y aumentar la producción. Es una planta resistente y fácil de cultivar.

Es una planta perenne que crece durante todo el año en climas cálidos y húmedos. En su ciclo anual, la planta comienza con la germinación de la semilla en primavera o verano. Luego, durante el verano, la planta desarrolla un tallo que puede alcanzar hasta un metro de altura y hojas estrechas y largas. En otoño, las hojas de la planta se vuelven amarillas y comienzan a secarse. En invierno, la planta entra en una fase de latencia, perdiendo la mayor parte de su follaje y reduciendo su actividad. En la primavera siguiente, la planta vuelve a brotar de rizomas subterráneos y comienza un nuevo ciclo.

El jengibre se puede recolectar en diferentes momentos según su uso. Si se quiere obtener jengibre fresco, se puede recolectar después de unos 8-10 meses de haber sembrado la raíz. Para obtener jengibre seco, se recomienda esperar unos 10-12 meses antes de recolectar. Generalmente, la recolección se lleva a cabo en otoño, cuando las hojas y tallos comienzan a secarse y la raíz ha alcanzado su tamaño máximo.

La llegada del jengibre a Europa

Se cree que llegó a Europa en la Edad Media, a través de las rutas comerciales que conectaban el continente europeo con Asia. Fue en esa época cuando se empezó a utilizar en la cocina y en la medicina tradicional europea. En la Edad Media, el jengibre se valoraba tanto por sus propiedades medicinales como por su sabor, y se utilizaba en la elaboración de condimentos, panes y pasteles. Con el tiempo, el jengibre se fue popularizando en Europa y se empezó a utilizar en una amplia variedad de platos.

El libro en castellano más antiguo que se conoce que habla del jengibre es «El Libro de los Juegos» del siglo XIII, escrito por el rey Alfonso X de Castilla. En él se mencionan algunas recetas que incluyen jengibre, como por ejemplo una receta de galletas con miel y jengibre. El libro también hace referencia a las propiedades medicinales del jengibre, destacando su capacidad para calentar el cuerpo y aliviar el dolor de estómago.

El jengibre es una especia que se ha utilizado en la gastronomía de diversas culturas a lo largo de la historia, incluyendo la gastronomía de al-Ándalus. En este periodo, el jengibre era una especia muy valorada por sus propiedades aromáticas y medicinales, y se utilizaba en diversos platos como carnes, pescados y dulces. De hecho, el jengibre era una de las especias más utilizadas en la cocina de al-Ándalus, junto con la pimienta, el comino y el orégano.

Beneficios

El jengibre es una raíz que ha sido utilizada en la medicina tradicional de muchos países durante siglos. Además de ser un ingrediente clave en la cocina, el jengibre es conocido por sus numerosos beneficios para la salud.

  • Alivia las náuseas y el malestar estomacal: El jengibre ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de las náuseas y los vómitos, especialmente durante el embarazo y después de la cirugía.
  • Ayuda a reducir la inflamación: El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y puede ser útil en el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas como la osteoartritis y la artritis reumatoide.
  • Mejora la digestión: El jengibre puede ayudar a mejorar la digestión y aliviar la indigestión, los gases y la hinchazón.
  • Fortalece el sistema inmunológico: El jengibre contiene compuestos bioactivos que pueden ayudar a mejorar la función del sistema inmunológico, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades y reducir el riesgo de infecciones.
  • Reduce el riesgo de enfermedades cardíacas: El jengibre puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, lo que puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Mejora la circulación sanguínea: El jengibre puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea y reducir el riesgo de coágulos de sangre y problemas de circulación periférica.
  • Alivia el dolor menstrual: El jengibre puede ayudar a reducir los dolores menstruales y los calambres en las mujeres.
  • Ayuda a controlar la diabetes: El jengibre puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina en las personas con diabetes tipo 2.
  • Mejora la función cerebral: El jengibre contiene compuestos que pueden ayudar a mejorar la función cerebral y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
  • Combate las infecciones: El jengibre tiene propiedades antimicrobianas y puede ayudar a combatir las infecciones bacterianas y fúngicas.
  • Ayuda a perder peso por el efecto termogénico del jengibre en el cuerpo.

Propiedades

La lista de las propiedades de esta raíz está en constante aumento por los estudios que se siguen realizando. Estas son las descubiertas hasta ahora:

  • Alivia las náuseas y el malestar estomacal: ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de las náuseas y los vómitos, especialmente durante el embarazo y después de la cirugía.
  • Ayuda a reducir la inflamación: tiene propiedades antiinflamatorias y puede ser útil en el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas como la osteoartritis y la artritis reumatoide.
  • Mejora la digestión: puede ayudar a mejorar la digestión y aliviar la indigestión, los gases y la hinchazón.
  • Fortalece el sistema inmunológico: contiene compuestos bioactivos que pueden ayudar a mejorar la función del sistema inmunológico, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades y reducir el riesgo de infecciones.
  • Reduce el riesgo de enfermedades cardíacas: puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, lo que puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Mejora la circulación sanguínea: puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea y reducir el riesgo de coágulos de sangre y problemas de circulación periférica.
  • Alivia el dolor menstrual: puede ayudar a reducir los dolores menstruales y los calambres en las mujeres.
  • Ayuda a controlar la diabetes: puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina en las personas con diabetes tipo 2.
  • Mejora la función cerebral: contiene compuestos que pueden ayudar a mejorar la función cerebral y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
  • Combate las infecciones: tiene propiedades antimicrobianas y puede ayudar a combatir las infecciones bacterianas y fúngicas.

¿Que dicen la ciencia sobre el uso del jengibre?

El jengibre, una especia común y ampliamente utilizada, tiene varios beneficios para la salud atribuidos a sus compuestos fenólicos, como los gingeroles y shogaoles [1]. El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antieméticas, antiulcerosas y anticancerígenas [2]. Se ha identificado al jengibre como un agente antiartrítico, antitrombótico y antiinflamatorio [3]. El jengibre puede reducir la náusea y el vómito, y es tan efectivo como tomar medicamentos tranquilizantes para prevenir la náusea y el vómito después de una operación [4]. El jengibre puede disminuir la presión arterial en pacientes hipertensos [5]. También se puede utilizar el jengibre para tratar el dolor de garganta y aumentar la resistencia a las infecciones que causan dolor de garganta [6]. Además, el jengibre se ha utilizado para tratar la diabetes, la artritis reumatoide, la aterosclerosis y las molestias musculares [7]. Por último, el jengibre se ha utilizado como agente saborizante en alimentos y bebidas, y es fácilmente disponible [8].

Jengibre en las medicinas tradicionales

El jengibre ha sido utilizado en diferentes sistemas de medicina tradicional, como la Ayurveda, la medicina china y la medicina tradicional de la isla de Madagascar. En la Ayurveda, se considera que el jengibre tiene propiedades que pueden ayudar a mejorar la digestión, reducir la inflamación y aliviar la congestión. En la medicina china, se cree que el jengibre puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea y a reducir el dolor y la inflamación en el cuerpo. Además, se utiliza en la medicina tradicional de Madagascar para tratar el dolor muscular y las enfermedades respiratorias.

Usos culinarios

El jengibre es muy versátil en la cocina y se utiliza en una amplia variedad de platos en todo el mundo. En la cocina asiática, se utiliza en muchos platos, como sopas, currys, guisos y salteados. También se utiliza en la preparación de sushi para darle un sabor fresco y picante. En la cocina india, es un ingrediente clave en el curry en polvo y se utiliza para dar sabor a las salsas y marinadas. En la cocina occidental, se utiliza en postres, como en pasteles, galletas y panes de jengibre, así como en bebidas como el ginger ale y el té de jengibre. También se utiliza como condimento en platos de carne y verduras.

Té de jengibre

El té de jengibre es perfecto para combatir el frío, aliviar la congestión y calmar el estómago. Además, puedes experimentar con diferentes variaciones, como añadir canela, clavo de olor o menta. Y es muy fácil de preparar:

  1. Pelar y cortar un trozo de jengibre fresco de aproximadamente 2-3 centímetros.
  2. Llevar a ebullición una taza de agua en una olla pequeña o tetera.
  3. Agregar el jengibre al agua hirviendo y reducir el fuego a medio-bajo.
  4. Dejar que el jengibre se infunda en el agua durante unos 5-10 minutos, dependiendo de la intensidad que desees.
  5. Retirar la olla del fuego y colar el té de jengibre en una taza.
  6. Si lo deseas, agrega miel o limón.

Ginger Ale casero

El ginger ale es fácil de preparar en casa:

Ingredientes:

  • 1 taza de jengibre fresco rallado
  • 1 taza de azúcar
  • 1 taza de jugo de limón fresco
  • Agua con gas
  • Hielo

Instrucciones:

  1. En una olla grande, mezcla el jengibre rallado, el azúcar y 2 tazas de agua. Lleva a ebullición a fuego alto.
  2. Reduce el fuego y deja que la mezcla hierva a fuego lento durante unos 30 minutos.
  3. Cuela la mezcla a través de una gasa para eliminar el jengibre rallado y dejar solo el líquido. Deja enfriar.
  4. Mezcla el líquido con el jugo de limón en una jarra grande.
  5. Agrega agua con gas al gusto.
  6. Sirve con hielo y decora con una rodaja de limón o una ramita de hierbabuena.

Ginger beer

La ginger beer es una bebida fermentada elaborada a partir de jengibre, azúcar y agua. Es similar al ginger ale, pero tiene un sabor más intenso y es ligeramente más dulce. Aquí te dejamos una receta para hacer ginger beer en casa:

Ingredientes:

  • 2 tazas de jengibre rallado
  • 1 taza de azúcar
  • 1/2 taza de jugo de limón
  • 1/2 taza de agua de jengibre (opcional)
  • 8 tazas de agua
  • 1 taza de SCOBY de kombucha (opcional)

Instrucciones:

  1. En una olla grande, mezcla el jengibre rallado, el azúcar y 4 tazas de agua. Hierve a fuego medio-bajo durante unos 30 minutos, revolviendo ocasionalmente.
  2. Retira del fuego y agrega el jugo de limón y el resto del agua (4 tazas). Si tienes agua de jengibre, agrégala también.
  3. Deja enfriar la mezcla hasta que esté tibia (alrededor de 25-30°C).
  4. Agrega el SCOBY de kombucha, si lo estás usando, y deja reposar durante unos 2-3 días en un lugar cálido y oscuro, revolviendo la mezcla cada 12 horas.
  5. Después de 2-3 días, prueba el sabor del ginger beer. Si está listo, cuela la mezcla para retirar el jengibre rallado y el SCOBY, y embotella el líquido en botellas de vidrio herméticas. Si prefieres un sabor más fuerte, deja fermentar por unos días más.
  6. Deja las botellas a temperatura ambiente durante 1-2 días, hasta que el líquido tenga burbujas y presión al abrir las botellas. Luego, refrigera antes de servir.

¡Listo! Ya tienes tu propia ginger beer casera. Recuerda tener cuidado al abrir las botellas, ya que la presión del gas puede hacer que salga el líquido de manera abrupta.

Kombucha de jengibre

Kombucha de jengibre en primera fermentación

El kombucha de jengibre es una variante popular del té de kombucha. Se prepara utilizando jengibre rallado y jugo de limón para la primera fermentación y luego se agrega más jengibre y azúcar para una segunda fermentación. El resultado es una bebida ligeramente carbonatada y picante, con un sabor a jengibre intenso y un ligero toque de limón. Además de los beneficios para la salud asociados con el té de kombucha, el jengibre agrega sus propios beneficios para la digestión y la salud en general.

Kombucha de jengibre en segunda fermentación

La kombucha de jengibre en segunda fermentación es una forma deliciosa de disfrutar esta bebida fermentada con un toque extra de sabor y carbonatación. Para hacerla, se agrega jengibre rallado o jugo de jengibre fresco a la kombucha después de la primera fermentación y se deja fermentar en un frasco hermético durante uno o dos días más. Esto permite que el jengibre infunda su sabor y aroma en la kombucha, creando una bebida refrescante y ligeramente picante.

Si te estás iniciando en el mundo de la kombucha, te recomendamos la Mun Kombucha jengibre-limón, de nuestra colecicón Casual.

Si te gusta el sabor picante de jengibre te recomendamos la Mun Premium Ginger Kombutxa. Kombucha fermentado hasta 30 días con el añadido en segunda fermentación de zumo cold-press de jengibre fresco y manzana.

Recetas con kombucha de jengibre

La kombucha de jengibre es nuestra top ventas y además se presta muchísimo a preparar originales cocktails y mocktails. En nuestro espacio de recetas encontrarás muchas, pero aquí te presentamos nuestras preferidas:

  • Batido Detox con GINGER Kombucha
  • Espumoso Probiótico de Manzana con GINGER Kombutxa
  • Limonada casera probiótica con kombucha
  • Moscow Mule con Kombucha de jengibre

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